Qué es un deseo sexual “normal”

Crédito de la foto:  Fuente: Jonathan Borba (Unsplash)

El deseo sexual o libido se refiere al deseo de una persona por la actividad sexual. Es una parte natural de la biología humana, pero la idea de lo que es «normal» puede ser complicada porque la libido de cada persona está influida por factores únicos como la edad, la salud, los niveles de estrés y la dinámica de la relación. En lugar de encajar en un estándar rígido, el deseo sexual normal se entiende mejor como lo que hace sentirse bien para un individuo o una pareja.

¿Qué influye en el deseo sexual?

El deseo sexual puede variar mucho entre individuos e incluso dentro de la misma persona a lo largo del tiempo. Varios factores influyen, entre ellos:

  • Factores Biológicos: Las hormonas, particularmente la testosterona en los hombres y los estrógenos en las mujeres, son impulsores clave de la libido. Los desequilibrios de estas hormonas, como los que se observan durante la menopausia, el embarazo o el envejecimiento, pueden aumentar o disminuir el deseo sexual.
  • Factores psicológicos: Los problemas de salud mental como la depresión, la ansiedad y el estrés crónico pueden mermar el deseo sexual. Por otro lado, sentirse emocionalmente conectado o seguro de sí mismo suele aumentar la libido.
  • Factores relacionales: Una relación satisfactoria y de apoyo puede potenciar el deseo sexual, mientras que los conflictos, la falta de comunicación o la insatisfacción pueden reducirlo.
  • Salud física: Las enfermedades crónicas, los efectos secundarios de los medicamentos y los hábitos de vida como la dieta, el sueño y el ejercicio contribuyen a los cambios en la libido y en la disfunción eréctil.

¿Existe una cantidad «normal» de deseo?

No existe una norma universal sobre cuánto deseo sexual debe experimentar una persona. La libido varía mucho de una población a otra y de una cultura a otra: algunas personas experimentan altos niveles de deseo y otras tienen poco o ningún interés por el sexo. Ambos extremos del espectro pueden ser saludables siempre que se ajusten a la comodidad personal y a las circunstancias vitales.

La frecuencia sexual suele dar pistas sobre la libido, pero es importante no compararse con los demás. Un estudio de 2017 descubrió que las parejas casadas de Estados Unidos mantenían relaciones sexuales unas 51 veces al año de media, es decir, aproximadamente una vez a la semana. Sin embargo, esta frecuencia puede cambiar con el tiempo debido a cambios en la salud física, el estrés o las obligaciones familiares.

Trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH)

Para algunos individuos, un deseo sexual persistentemente bajo causa una angustia significativa. Esta afección, conocida como trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH), es uno de los trastornos sexuales más frecuentes en las mujeres. El TDSH no es simplemente una cuestión de libido baja, sino que también implica malestar emocional o dificultades en las relaciones debido a la falta de deseo sexual.

El tratamiento del TDSH puede incluir terapia, cambios en el estilo de vida y medicación. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado dos medicamentos para el TDSH en mujeres premenopáusicas:

  • Addyi (flibanserina): Una píldora diaria que ayuda a equilibrar los neurotransmisores del cerebro para mejorar el deseo sexual.
  • Vyleesi (bremelanotida): Medicamento inyectable que se utiliza según sea necesario y que activa ciertas vías cerebrales implicadas en el deseo sexual.

Ambos medicamentos requieren receta médica y suelen utilizarse junto con asesoramiento u otros tratamientos para abordar factores psicológicos o relacionales subyacentes.

¿Cuándo debe preocuparse por los cambios en la libido?

Los cambios repentinos o inexplicables en el deseo sexual pueden merecer la pena comentarlos con un profesional sanitario. Estos cambios pueden indicar problemas médicos subyacentes, como desequilibrios hormonales como el hipogonadismo o bajos niveles de testosterona, trastornos tiroideos o efectos secundarios de medicamentos como los antidepresivos. Abordar estos problemas con un profesional puede conducir a tratamientos que restauren la satisfacción sexual y el bienestar general.

Cómo mantener un deseo sexual sano

Mantener una libido satisfactoria a menudo implica centrarse en la salud y el bienestar general. Las estrategias incluyen:

  • Dieta equilibrada: Comer una variedad de alimentos ricos en nutrientes favorece la regulación hormonal y los niveles de energía.
  • Ejercicio regular: La actividad física mejora la circulación, mejora el estado de ánimo y reduce el estrés, todo lo cual contribuye a una libido sana.
  • Gestión del estrés: Prácticas como mindfulness, yoga o terapia pueden ayudar a bajar el estrés y mejorar la intimidad.
  • Comunicación abierta: Hablar con tu pareja sobre deseos, límites y preocupaciones fomenta la intimidad emocional y reduce los malentendidos.

En resumen, no existe una respuesta única a lo que constituye un deseo sexual «normal». La normalidad depende de sus necesidades y circunstancias personales. Si su libido, o la falta de ella, afecta a su calidad de vida o a sus relaciones, hablar con un médico o terapeuta puede ayudar a identificar la causa y encontrar soluciones adaptadas a usted.

REFERENCIAS

  • Bancroft J. (1977). Hormones and sexual behaviour. Psychological medicine, 7(4), 553–556. https://doi.org/10.1017/s0033291700006188
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