• Unidad de Tratamiento Integral de Salud del Varón.
  • Experto en el tratamiento de los varones con Hipogonadismo o bajos niveles de Testosterona.
  • Tratamientos eficaces para la Eyaculación Precoz y Retardada.
  • Los métodos diagnósticos y tratamientos más avanzados para las Enfermedades de Transmisión Sexual.

Vasectomía

Se denomina vasectomía al conjunto de técnicas quirúrgicas que interrumpen la luz de los conductos deferentes con la finalidad de impedir que en el eyaculado existan espermatozoides con capacidad de fecundación. Es el procedimiento quirúrgico con fines contraceptivos más sencillo, seguro y efectivo realizado al varón.

Dado que en la mayoría de las ocasiones, es un proceso irreversible es una decisión importante para usted y su pareja. Por ello, es necesario que entienda perfectamente todos los aspectos relacionados con esta cirugía y sus implicaciones.

Usted y su pareja deben estar convencidos de esta decisión y por tanto de no tener más hijos. Piense que existen circunstancias en la vida, como un divorcio, una separación u otras como volver a casarse que podrían condicionarle y desear tener hijos de nuevo. Por ello, debe estar usted absolutamente seguro de su decisión.

Funcionamiento del aparato sexual masculino.

 Para comprender qué es lo que se realiza durante la vasectomía y sus efectos debe usted conocer el funcionamiento básico de sus órganos sexuales.

Los testículos se alojan en una bolsa de piel que se denomina escroto. Los testículos son los productores de los espermatozoides y de las hormonas masculinas.

El epidídimo es una zona que descansa sobre el testículo y sirve de reservorio para los espermatozoides mientras maduran

Los conductos deferentes son unos tubos muy finos que conducen a los espermatozoides hasta el pene para la eyaculación.

La próstata es un órgano cuya función es aportar nutrientes y consistencia a estos espermatozoides y por tanto es la que aporta ese aspecto característico del semen.

El semen de esta manera es evacuado por la uretra, que es el lugar por donde orinamos habitualmente.

¿En qué consiste la Vasectomía?

 La vasectomía consiste en cortar los dos conductos deferentes, que son los tubos que transportan los espermatozoides desde los testículos hasta el pene. De esta manera, no salen al exterior y resulta imposible tener hijos.

Se puede apreciar el conducto deferente de color blanquecino con forma de tubo sujeto por unas pinzas.

Los testículos siguen produciendo espermatozoides pero al no existir ninguna vía de salida mueren y el propio organismo los elimina.

La vasectomía no afecta de ninguna manera a la vida sexual del varón. Se siguen teniendo las mismas erecciones que antes de esta cirugía y se siguen teniendo eyaculaciones con el semen producido por las secreciones de la próstata y de las vesículas seminales. La única diferencia es que no hay espermatozoides.

TÉCNICA QUIRÚRGICA

La vasectomía se realiza en 2 etapas; la primera tiene como finalidad la exposición de los conductos deferentes fuera del escroto para poder, en una segunda etapa, interrumpir su luz.

La duración de la cirugía depende de muchas circunstancias y de la facilidad para la cirugía, por lo que puede durar desde 30 minutos hasta más de una hora.

Existen varias técnicas de abordaje y exposición de los conductos deferentes. La técnica más realizadas utiliza como vía de abordaje 2 incisiones bilaterales de una longitud aproximada de 1,5 cm en la raíz del escroto, cerca de la base del pene.

Para realizar la incisión en la zona correcta es necesario primero exteriorizar y aislar el conducto deferente de otras estructuras intraescrotales, obteniendo su impronta en la piel del escroto y posteriormente fijarlo en dicha zona para poder continuar con la intervención.

La ligadura y escisión de un fragmento es la más utilizada. Las 2 luces generadas se obliteran mediante ligaduras.

VASECTOMÍA SIN BISTURÍ

Para la realización de una vasectomía sin bisturí es necesaria la utilización de un instrumental quirúrgico específico (pinza hemostática y pinza en anillo) . Con la pinza hemostática se realiza una punción en la epidermis del escroto separando los planos hasta llegar al deferente que se atraparía con la pinza en anillo (de esta forma se evita lesionar la piel). De nuevo, con la pinza hemostática se disecarán los planos hasta “desnudar el deferente” (color anacarado) para proceder a realizar las técnicas de oclusión. Es el método menos traumático y más rápido.

En comparación con la vasectomía clásica, la anestesia se aplica mediante un pistola específica que no precisa agujas y además no se utiliza bisturí para abrir la piel.

Es una cirugía segura y mínimamente invasiva con un porcentaje mucho menor de complicaciones respecto a la vasectomía tradicional. En la actualidad, la vasectomía sin bisturí es el procedimiento recomendado como el mejor por la Asociación Americana de Urología

Los resultados de esta técnica obtienen hasta 10 veces menos hematomas, infecciones y otras complicaciones en comparación con la vasectomía clásica.

Los pacientes experimentan menos dolor y sangrado además de ser más rápida. Además, la inflamación y el dolor postoperatorio es menor.

Este procedimiento no lo suelen cubrir las sociedades médicas.

Consejos generales para antes de la Vasectomía. 

  • No tome anticoagulantes o fármacos que afecten a la coagulación antes de la intervención y si usted está haciendo un tratamiento médico consulte con su médico
  • Si es usted alérgico a algún medicamento o a los anestésicos adviértalo. Es muy importante para evitar reacciones alérgicas.
  • Si usted padece de alguna enfermedad significativa debe decírselo a su urólogo.
  • Deberá rasurarse el escroto y la raíz del pene en su región lateral.
  • No coma abundantemente antes de la cirugía o ayune si su médico se lo solicita.
  • Lleve un calzoncillo, tipo “slip”, será mejor para luego sujetar los apósitos que se ponen después de la cirugía.

Consejos generales para después de la Vasectomía.

  • Prácticamente todos los pacientes se marchan a casa tras la intervención. Es conveniente que acuda acompañado.
  • Debe tomar los fármacos que le recomiende su urólogo como analgésicos y/o antiinflamatorios.
  • Generalmente, se produce una inflamación de la zona operada y de la bolsa escrotal que es normal durante los primeros días. Dependiendo de los casos puede ser de mayor o menor intensidad. Esta inflamación puede acompañarse, en muchas ocasiones, de un hematoma o “moratón” de la zona.
  • Si sangra un poco y si le duele la herida levemente puede considerarse normal; pellizque la zona de la herida quirúrgica 5 minutos de reloj y dejará de sangrar normalmente.
  • Puede usar una bolsa de hielo y aplicarla a la zona inflamada varias veces al día para mejorar el proceso inflamatorio.
  • Utilice calzoncillos ajustados que sujeten bien la bolsa escrotal y el pene. Esto contribuirá a disminuir la inflamación
  • No es necesario retirar los puntos. Se caen solos entre las 4-6 semanas tras la cirugía aproximadamente.
  • No acuda a su trabajo si no se encuentra bien o tiene toda la zona muy inflamada.
  • No practique deportes ni ejercicios pesados durante al menos una semana.
  • En unos pocos días, y si no ha habido complicaciones podrá usted reanudar su actividad sexual aunque siempre con medidas profilácticas.
  • Si usted aprecia que la inflamación, el hematoma, el sangrado o el dolor son desproporcionadamente grandes o cualquier duda en relación con todo esto, no dude en consultar con su médico.
  • Es muy importante que durante los meses posteriores a la vasectomía utilice algún método anticonceptivo (preservativo, etc…) puesto que existe el riesgo de que en el conducto sobrante permanezcan espermatozoides que pueden salir con la eyaculación. Hasta que no se compruebe en consulta que el seminograma no presenta espermatozoides deberá seguir guardando métodos profilácticos. Dependiendo de lo que le diga su urólogo, a partir de 30-50 eyaculaciones se le practicará un análisis de semen donde se podrá apreciar que ya no hay ningún espermatozoide.

CAMBIOS POSTVASECTOMÍA

Se producen cambios locales en la región epidídimo-deferencial y cambios sistémicos referentes a la producción de anticuerpos antiespermatociticos y leves cambios hormonales.

Respecto a los fenómenos locales, cuando se estudian los extremos de los conductos deferentes tras la realización de la vasectomía, se pueden observar diversos cambios. Al ocluirse el extremo deferencial hay un aumento de la presión intraluminal, incrementándose el diámetro distal de los extremos 2-4 veces más que el diámetro normal. Este hecho es más evidente en el conducto deferente proximal (extremo testicular). Los testes continúan produciendo espermatozoides ya que la presión generada no se transmite a los testículos, sin alterar los túbulos seminíferos. Por ello los efectos de la obstrucción respecto a la espermatogénesis son mínimos. En cambio, la afectación de los epidídimos depende de la elasticidad que ofrezcan frente a dicha obstrucción, la cantidad de volumen producido y la capacidad de reabsorción.

Al producirse el aumento del líquido seminal por la incapacidad de eyacularlo, el 90% debe ser absorbido. A los 3 meses tras la intervención, los macrófagos (células del sistema inmunitario y de defensa) comienzan a infiltrar los epidídimos generándose un estado de inflamación crónica, activando el sistema inmunitario que generará anti- cuerpos. El depósito de inmunocomplejos antígeno- anticuerpo y colágeno generan el granuloma inflamatorio que clínicamente se manifiesta como un nódulo presente en el extremo proximal del conducto deferente seccionado. Este nódulo es motivo de consulta frecuente por los pacientes que refieren “notarse un bulto” en la zona de la cirugía.

Al año de la vasectomía, un 60-70% de los varones presentan anticuerpos antiespermatocíticos en sangre periférica, ya que se destruye la barrera hemato-espermática pasando a ser el espermatozoide reconocido como un antígeno, generando el sistema inmunitario anticuerpos de naturaleza IgA e IgG dirigidos contra sus estructuras como cabeza y cola.

El volumen eyaculado se compone en un 60% de la secrección de las vesículas seminales, en un 30% de la producida por la glándula prostática y en un 10% de la secrección producida por las glándulas de Cowper y Littré; por ello no se encuentra una reducción significativa en el volumen eyaculado de un paciente vasectomizado.

No hay diferencias significativas entre los varones vasectomizados con respecto a la población general de varones en cuanto a la producción de hormonas y testosterona.

COMPLICACIONES

La vasectomía presenta un bajo porcentaje de complicaciones que no superan el 1% en el cómputo general, así como una mortalidad del 0,1×100.000, no obstante, es necesario conocerlas.

Las complicaciones se pueden dividir en las ocurridas durante la realización de la técnica y las sucedidas a corto y a largo plazo.

Las complicaciones que pueden suceder durante la intervención son la reacción alérgica a los anestésicos locales y las reacciones vagales.

Respecto a las complicaciones a corto plazo se encuentran la formación de un hidrocele secundario (acumulación de líquido en el escroto), el hematoma en la zona de incisión o en la región inguino-escrotal y la infección. El hematoma presenta una incidencia media máxima de un 2% con una variabilidad en los estudios que abarca un 0,3-17%. El hematoma es un factor de riesgo importante en relación con la infección.

Dentro de las complicaciones a medio-largo plazo cabe destacar el dolor postvasectomía como la más frecuente (aparece en un 10% de los pacientes vasectomizados). Se localiza en la región escrotal y puede presentarse de manera continua o con más frecuencia ser intermitente. Dicho dolor también suele aumentar en intensidad durante la eyaculación.

Diversas teorías intentan explicar su origen. Puede ser atribuido al aumento de la presión del líquido seminal, a las contracciones involuntarias de la musculatura deferencial debido a una actividad neurológica aberrante tras la sección de filetes nerviosos junto con el conducto deferencial, a la respuesta inflamatoria mediada por los anticuerpos o a la suma de las tres. A pesar de que la etiología infecciosa ha sido descartada, la primera línea de tratamiento junto con los antiinflamatorios siguen siendo los antibióticos.

Cuando fracasa el tratamiento médico se recurre a la cirugía: resección del granuloma existente, epididimectomía, denervación de los deferentes, vasovasostomía mediante microcirugía o incluso la orquidectomía. Cabe diferenciar este tipo de dolor del que aparece de manera continua en la región inguino-escrotal en el paciente que presenta como antecedentes cirugía realizada en dicha zona (correción de hernia inguinal), que es secundario a la neuralgia del nervio génito-femoral.

Tampoco está aumentado el riesgo de padecer cáncer de próstata o testículo como han aparecido a veces en algunos medios.

SEGUIMIENTO POSTERIOR

El seguimiento posterior del varón vasectomizado, cuya finalidad es demostrar que existe una alta probabilidad de esterilidad, se basa en la realización de un seminograma.

En la actualidad los criterios de realización del seminograma tras la vasectomía se basan en el tiempo transcurrido tras la cirugía y/o en el número de eyaculaciones realizadas. La mayoría de los autores coinciden en la realización de un primer seminograma pasadas 12 semanas desde la vasectomía o tras 15-20 eyaculaciones (en mi opinión, prefiero mínimo 30 eyaculaciones). Se suele indicar al paciente que la técnica ha sido efectiva tras, al menos, 2 análisis consecutivos en los que se observe azoospermia (ausencia de espermatozoides) separados en un periodo de 4-6 semanas.

FALLO DE LA VASECTOMÍA

El fallo a corto plazo ha sido clásicamente definido como la presencia de espermatozoides móviles en el eyaculado tras 3-6 meses desde la cirugía o tras 25 eyaculaciones. A pesar de estos criterios existen ciertos inconvenientes en cuanto al seguimiento del paciente vasectomizado, como son las situaciones en las no se alcanza la azoospermia tras varios seminogramas unido a la elevada tasa de abandono en el seguimiento o los fenómenos de recanalización: tras seminogramas que evidencian alta probabilidad de esterilidad, el paciente vuelve a presentar recuentos de espermatozoides en un nuevo análisis o la consecución de un embarazo tras un intervalo de tiempo.

En el caso de existir en el examen previo a la centrifugación espermatozoides móviles se suele indicar la existencia de un fallo de la técnica (siguiendo los criterios temporales y del número de eyaculaciones previas antes mencionados); si por el contrario el paciente presenta menos de 1.000 espermatozoides, todos ellos inmóviles, por cada 100 campos de gran aumento, se informa de la existencia de espermatozoides inmóviles aislados. La evidencia de espermatozoides inmóviles en el espermiograma ocurre con mayor frecuencia que la azoospermia en los primeros seminogramas de un gran porcentaje de pacientes vasectomizados (incluso en un 30%). Estudios publicados demuestran que la capacidad de fertilización de dichos espermatozoides y la probabilidad de embarazo son bajas, incluso estos pacientes pueden desarrollar con el tiempo azoospermia (más de un 80% a los 7 meses), obteniendo tras un intervalo de seguimiento prolongado una tasa de fallo de la técnica de un 1%. No obstante es importante destacar que algunos pacientes son fértiles a pesar de contar con escasos espermatozoides inmóviles en el espermiograma y que las diferencias respecto al recuento de espermatozoides que puedan clasificar a estos pacientes en fértiles o infértiles no están claramente definidas. En estos pacientes se considera una “situación especial de baja fertilidad” cuando presentan una cantidad estable de espermatozoides no móviles en al menos 2 seminogramas en un intervalo mínimo de 7 meses. Lo más importante en estos casos es identificar si existen espermatozoides móviles ya que en esta situación se le puede ofrecer al paciente realizar una nueva vasectomía para asegurar el resultado de infertilidad, aunque también es posible que el paciente alcance una azoospermia espontánea en el transcurso del tiempo.

RECANALIZACIÓN TRAS LA VASECTOMÍA

Cuando un paciente presenta: azoospermia, recuentos inferiores a un millón de espermatozoides/ml o espermatozoides inmóviles, y en un posterior seminograma aparecen un aumento de la cantidad de espermatozoides (más de 1 millón/ml) o formas móviles entre las 2-6 semanas tras la vasectomía, se ha producido una recanalización temprana. Este fenómeno podría deberse a una proliferación de células epiteliales que generarían un puente entre ambos extremos deferenciales acompañado de una fuga de esperma desde el segmento testicular hasta el otro extremo deferencial.

La aparición de espermatozoides con capacidad fértil en un nuevo seminograma de un paciente vasectomizado en el que se comprobó que la técnica había sido un éxito, ya que presentaba una alta probabilidad de esterilidad, se denomina recanalización tardía. La manera más frecuente de presentación en la actualidad es mediante la sucesión de un embarazo en la pareja del paciente años después de la vasectomía. No se ha observado la existencia de una asociación entre la probabilidad de recanalización tardía y la técnica utilizada. El riesgo de que ocurra una recanalización tardía se encuentra entre un 0,2-1,2%, siendo mayor que el riesgo global de paternidad después de una vasectomía (0-0,08%). Esta diferencia puede ser explicada principalmente por el descenso de la capacidad fértil de la pareja con el paso del tiempo.

También se ha descrito el fenómeno de recanalización transitoria. Son casos en los que se había verificado la azoospermia tras la vasectomía, persistiendo ésta en el momento del diagnóstico de gestación de la pareja y en los que se ha comprobado, mediante estudios genéticos, la paternidad del paciente vasectomizado.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA VASECTOMÍA. 

  • ¿La vasectomía afecta a mi vida sexual; se siguen teniendo las mismas erecciones y/o eyaculaciones?
    La vasectomía no afecta de ninguna manera a la vida sexual del varón. Se siguen teniendo las mismas erecciones que antes de esta cirugía y se siguen teniendo eyaculaciones con el semen producido por las secreciones de la próstata y de las vesículas seminales. La única diferencia es que no hay espermatozoides.
  • ¿Afectará a mi deseo sexual?
    En absoluto, puesto que las hormonas se siguen produciendo en los testículos y pasan directamente a sangre por lo que no habrá ninguna afectación de estas características.
  • ¿Puede producir alguna enfermedad en particular?
    No hay ningún estudio, hasta el momento actual que relacione la vasectomía con alguna enfermedad como el cáncer de próstata u otras alteraciones del organismo.
  • ¿La vasectomía protege contra las infecciones sexuales o venéreas?
    Usted estará expuesto de la misma forma a estas enfermedades y no le protegerá.
  • ¿Cree que puede ser una solución para mis problemas de pareja?
    En absoluto, la vasectomía solamente impide tener hijos en una relación de pareja pero no solucionará ningún problema adicional.
  • ¿Es necesario alguna prueba antes de la vasectomía?
    En la mayoría de los casos, su médico podrá solicitar las pruebas sanguíneas, de coagulación y otras según lo estime oportuno.
  • ¿Puede ocurrir que de nuevo los extremos de los conductos deferentes vuelvan a conectarse?
    Es extremadamente difícil, aunque hay casos descritos. Se denomina recanalización pero después de su análisis de semen si se confirma que no había espermatozoides es una situación extremadamente rara.
  • ¿Existe alguna posibilidad de volver a unir los conductos deferentes si se volviera a desear tener hijos en el futuro?
    Existe esa posibilidad, pero no existen garantías de que pueda volver a tener hijos. La cirugía consiste en unir de nuevo los extremos cortados a través de técnicas de microcirugía. También hay otras técnicas que permiten recuperar espermatozoides.

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