¿Cómo medir de forma fiable la curvatura en Peyronie?

Médico tomando anotaciones, icono abstarcto representando medición de curvatura

Un reciente resumen de la International Society for Sexual Medicine (ISSM), basado en el artículo científico de Wiborg y colaboradores publicado en Sexual Medicine, analiza un aspecto muy importante de la enfermedad de Peyronie: cómo medir de forma fiable la curvatura del pene. 

¿Por qué es importante medir la curvatura?

Puede parecer un detalle técnico, pero no lo es. En Peyronie, medir bien la curvatura ayuda a valorar la gravedad del problema. Decidir si un tratamiento está indicado, comparar la evolución en el tiempo y saber si una intervención realmente ha mejorado al paciente. 

Qué es la enfermedad de Peyronie?

La enfermedad de Peyronie es una alteración del tejido conectivo en la que se forma una placa fibrosa en la túnica albugínea del pene. Esta placa reduce la elasticidad de una zona concreta y, durante la erección, el pene puede curvarse hacia el lado afectado. 

En algunos hombres aparece dolor, dificultad para mantener relaciones sexuales, deformidades tipo “reloj de arena”, indentaciones o pérdida de longitud. Además, el impacto psicológico puede ser importante, porque afecta a una parte muy íntima de la vida del varón. 

El procedimiento

Hasta ahora, el método considerado como referencia para valorar la curvatura consiste en realizar una exploración en consulta, provocando una erección mediante una inyección intracavernosa —habitualmente con alprostadilo— y midiendo después el ángulo de la curvatura con un goniómetro o transportador. 

Este procedimiento permite al urólogo valorar la deformidad en condiciones más controladas que una simple fotografía realizada en casa. Sin embargo, el problema es que las guías clínicas recomiendan valorar la curvatura en erección, pero no siempre explican con suficiente detalle cómo debe hacerse exactamente la medición: posición del paciente, tipo de fotografía, dispositivo de medición, referencia anatómica o modo de interpretar deformidades complejas. 

¿Miden igual distintos urólogos la misma curvatura?

El estudio de Wiborg y colaboradores intentó responder a esta pregunta práctica: Para ello analizaron fotografías de 22 hombres con enfermedad de Peyronie. Cada paciente aportó imágenes tomadas en casa y también se obtuvieron imágenes en consulta tras inducir una erección con inyección intracavernosa. Las fotografías incluían vistas laterales y dorsales. 

Cuatro urólogos experimentados evaluaron las imágenes de forma independiente, y además se estudió si añadir líneas de ayuda sobre la imagen mejoraba la concordancia entre observadores. 

Los resultados son interesantes:

En general, la concordancia entre observadores fue alta, con coeficientes de correlación intraclase entre 0,77 y 0,88 en la mayoría de las mediciones. Esto significa que, globalmente, los urólogos tendían a medir de forma razonablemente parecida. 

El estudio también encontró cierta variabilidad, especialmente en algunas imágenes obtenidas en consulta y evaluadas con líneas de ayuda. Es decir, incluso entre especialistas con experiencia, medir una curvatura no siempre es tan exacto como parece. 

Las diferencias observadas en las mediciones realizadas por especialistas

Otro dato relevante es que las fotografías tomadas en consulta tras inyección intracavernosa tendieron a mostrar ángulos medios más altos que las fotografías tomadas por los propios pacientes en casa. 

  • Mediciones en consulta en vista lateral: oscilaron aproximadamente entre 50,16° y 61,22°
  • Fotografías de casa en vista lateral, mostraron valores entre 41,47° y 47,17°. 
  • En la vista dorsal, las diferencias fueron menores. 

Esto sugiere algo muy importante para la práctica clínica: una fotografía doméstica puede ser útil como primera orientación, pero puede infraestimar la deformidad real, especialmente si la rigidez de la erección no es completa o si el ángulo de la foto no es adecuado. 

El estudio también cuestiona parcialmente la utilidad de añadir líneas de referencia a las fotografías. Históricamente se han propuesto métodos basados en líneas para intentar medir mejor la curvatura, pero en este trabajo esas líneas no mejoraron de forma clara la reproducibilidad entre urólogos. Esto no significa que las fotografías no sirvan; significa que la fotografía por sí sola no sustituye a una valoración clínica completa cuando hay que tomar decisiones importantes sobre el tratamiento y/o cirugía de Peyronie. 

Conclusión práctica para el paciente

Para el paciente, la conclusión práctica es sencilla: no basta con decir “creo que se me ha curvado más” o “parece que ha mejorado”. En Peyronie necesitamos medir de la  forma más objetiva posible. Una diferencia de 10 o 20 grados puede ser relevante, pero también puede caer dentro del margen de error si las mediciones se han hecho de forma diferente. 

Por eso es fundamental que el seguimiento lo haga un profesional acostumbrado a valorar esta enfermedad y, siempre que sea posible, usando el mismo método a lo largo del tiempo. 

La medición es la clave en Peyronie, pero no es el único factor

Desde mi punto de vista, este trabajo refuerza una idea clave: en enfermedad de Peyronie, la medicina de precisión empieza por una buena evaluación. La curvatura es importante, pero no es el único dato. 

También hay que valorar:

  • La localización de la placa
  • La fase de la enfermedad,
  • La intensidad del dolor
  • La calidad de la erección
  • La presencia de estrechamiento
  • El efecto bisagra
  • La longitud funcional del pene
  • El impacto en las relaciones sexuales. 

Dos pacientes con “60 grados” de curvatura pueden tener problemas muy diferentes y necesitar tratamientos distintos.

La utilidad de las fotos hechas por los pacientes

Las fotografías hechas en casa pueden ser útiles como orientación inicial, especialmente para pacientes que viven lejos, tienen pudor o no desean una prueba con inyección en una primera visita. 

Pero deben realizarse con:

  • Instrucciones claras
  • Buena iluminación
  • Rigidez suficiente
  • Vistas correctas. 

El propio artículo subraya que, hasta que existan métodos validados mejores, la referencia debe seguir siendo una valoración médica directa, documentando no solo el ángulo, sino también:

  • La lateralidad
  • La rigidez
  • El estrechamiento
  • Las deformidades asociadas. 

Los avances tecnológicos y el diagnóstico de la enfermedad de Peyronie

Este estudio también abre la puerta a un futuro interesante, el uso de nuevas herramientas que pueden estandarizar la forma de medir la curvatura peneana: 

  • Aplicaciones móviles
  • Herramientas digitales
  • Escáneres 3D 
  • Inteligencia artificial 

Pero deben validarse científicamente antes de incorporarse como sustitutos de la evaluación médica. La tecnología puede ayudar mucho, pero en Peyronie no conviene confundir comodidad con precisión.

En resumen:

Este trabajo aporta un mensaje muy útil para los pacientes: la enfermedad de Peyronie no debe valorarse “a ojo”. Medir bien la curvatura es esencial para saber si la enfermedad progresa, si el tratamiento prescrito funciona y qué opción terapéutica es más adecuada. Una buena fotografía puede ayudar, pero la decisión clínica debe basarse en una evaluación completa, realizada por un especialista en Peyronie y con criterios lo más estandarizados posible.

Referencia

Wiborg MH, Krøijer R, Kallestrup EB, Laursen BS, Berg-Beckhoff G, Lund L. Repeatability in measuring curvature in Peyronie’s disease. Sex Med. 2025;13(6):qfaf105. https://doi.org/10.1093/sexmed/qfaf105

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